Arrancarme de ti.

No dejes de mirarme. Nunca dejes de mirarme.Y me fui, arrancándome de ti. 
Sin tocar la puerta y sin pedir permiso, mi vida se completaba de nuevo.
Como un soplo de aire fresco, como si fuera desconocido, te peina el flequillo, se lleva un poco de polvo y te hace abrir los ojos de nuevo. Aquí estás. Mirándome otra vez, pero ahora de otra forma. Esa en la que me hace dudar en si el azul de tus ojos sigue siendo el mismo, o quizás sea menos azul de lo que recordaba. Donde solo encuentro miedo, ese que una vez me hizo huir. Donde has dejado de arquear la ceja y parece que se te va a caer una lágrima. Y no se si es alegría o tristeza. Aunque...me lo imagino.Donde por primera vez ves esperanza, pero no es verde.
Te quema. Te quema tanto que no puedes dejar de mirar. Tanto que te crea una obsesión. Esa que te ha dado, y te ha quitado tanto. Te arrastra a lo más infinito del color del mar. Consigue desquiciarte. Y como un tsunami que se lleva todo a su paso, te lleva a ti con él, envolviéndote entre el olor a sal y la suavidad de la espuma, creando el cocktail perfecto. Todo demasiado azul. Ahí, ahí es donde se encuentra mi caos. Donde el agua apaga al fuego. Donde nos encontramos tú y yo.
Aunque la ola se vaya, siempre volverá a la orilla. Pasaran mil años, y el mar seguirá siendo del mismo tono, seguirás siendo tú.
Y es que aquellos ojos que te miraron por primera vez, nunca dejarán de hacerlo...como solo ellos saben.

Comentarios

Entradas populares